DECÁLOGO DEL JOVEN ADICTO

En la adolescencia y primera juventud es cuando se produce generalmente el primer acercamiento a las drogas. Se trata de una etapa experimental, donde también se vive un fuerte deseo de integración en el grupo o pandilla. Esto hace a los jóvenes más propensos a consumir. 

En efecto, son años de fuertes cambios de temperamento debidos a fluctuaciones hormonales y psíquicas, propias del desarrollo. Esos cambios en ocasiones hacen sospechar a los padres, que se preguntan: ¿cómo puedo saber si mi hijo consume sustancias psicoactivas? 

Evidentemente, la respuesta no es fácil. Hay que ser prudentes y hablar más de indicios de consumo de drogas que de certezas, pues cada ser humano es único, cambiante, adaptable a diferentes circunstancias y ambientes.

  1. La pandilla y el ambiente en el que se mueve

Conozca los sitios que frecuenta: colegio, gimnasio, amigos más asiduos, pero no se quede simplemente juzgando el aspecto exterior. Trate de conocer sus actividades. Para ello, facilite que los amigos vengan a su casa a estudiar o a pasar el rato. Si su hijo frecuenta amigos que consumen drogas o ambientes de riesgo, ponga mucha atención.

  1. Bajo rendimiento escolar

¿Por qué su hijo, con capacidades intelectuales promedias y rendimiento escolar normal en el pasado, ahora, de repente, sufre un “bajón”? ¿Sabe usted qué le está sucediendo? ¿Habló con los profesores?

  1. Manejo de dinero

Conviene tener un control más o menos aproximado sobre la cantidad real de dinero que maneja el joven y en qué lo emplea. Si usted se da cuenta que ha solicitado préstamos y lo llaman a la casa para cobrarle, ponga mucha atención, su hijo puede estar en problemas.

  1. Pérdida de objetos

No sólo controle el dinero que su hijo maneja, controle también el suyo. Cuando un joven está consumiendo psicoactivos, busca dinero de cualquier forma para comprarlos. Si usted nota que desaparecen objetos, joyas, dinero de su casa, esté atento.

  1. Cambios en hábitos de comer y dormir

¿Comienza a notar que su hijo duerme en horas de la tarde cuando nunca antes lo hacía? ¿Por la mañana le cuesta mucho ir al trabajo o estudio y de pronto se queda durmiendo en casa?

¿Nota que a veces come en exceso, sobre todo sabores dulces, y en otros momentos de horario de comidas no tiene apetito?

  1. Mentiras frecuentes

Habiendo dicho su hijo que iría a determinado lugar, usted se entera que no ha sido así. Le dice que ha tenido unas compañías que luego no son ciertas. Le pide dinero para cosas que son falsas. ¿Esto ocurre con mucha frecuencia? 

  1. Actividades de fin de semana

¿Comienza a ver que su hijo hace “viernes culturales” cada semana y amanece con vómito, dolor de cabeza, nerviosismo?

  1. Aparición de objetos poco habituales

Hay una generación de padres poco familiarizada con el consumo de heroína. Pero la heroína ha vuelto con mucha fuerza… ¿Ha encontrado alguna vez pedazos de limón y cucharas pequeñas en el baño o en la habitación de su hijo? (En el caso de la heroína, se utiliza la cuchara para calentar la droga y el limón para mezclar o “desinfectar”).

¿Encuentra balanzas pequeñas, encendedores, cauchos (ligas), cuchillas de afeitar, jeringas, olor a quemado en el baño o habitación? (Estos son signos que pueden indicar el uso de heroína o cocaína). ¿Papeles para hacer cigarrillos, colirios, pipas?

  1. La manga larga

En los climas cálidos o en el verano donde normalmente se utilizan camisas de manga corta, es común ver al joven que se inyecta psicoactivos, vestido con camisas de manga larga para ocultar sus brazos. ¿Descubre manchas pequeñas de sangre en los pañuelos o mangas de la camisa? Observe también los tobillos. 

  1. Cambios de humor

Cuando el joven se inicia en el consumo de drogas tiene cambios de humor repentinos. Su forma de ser habitual da paso a una rápida alternancia de estados de ánimos. Esto le hace pasar de la euforia a la anhedonia, de la agresividad a las lágrimas.

Recuerde que la mejor forma para darse cuenta de los cambios de comportamiento de su hijo es la comunicación, el contacto diario. En la medida en que haya un buen diálogo los problemas se pueden abordar a tiempo y solucionar. Si no logran comunicación, contacte con nosotros en el 954 353 954. No dude en buscar ayuda en nuestro centro especializado en adicciones. Lo peor que usted como padre puede hacer en estos momentos es quedarse en silencio por orgullo o miedo a saber secretos.

Guadalsalus cuenta en con un programa de carácter ambulatorio y otro residencial con el único objetivo de lograr una superación definitiva de la conducta adictiva. 

Si quieres ampliar información o recibir orientación profesional, contacta con nosotros. Llámanos al 954 353 954 y pide una cita. La 1ª Consulta es gratuita. En Guadalsalus sabemos cómo ayudarte. Somos tu Centro de Desintoxicación de referencia.

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