Según Griffiths, las adicciones tecnológicas son aquellas que involucran la interacción hombre-máquina, ya sea de forma pasiva (TV) o activa (Internet, móvil y videojuegos, redes sociales, etc).

El diagnóstico de la adicción a las TIC parte del mismo principio que las adicciones a substancias. Es decir, comparte con las demás adicciones tres síntomas nucleares:

  1. Incapacidad de control e impotencia. La conducta se realiza pese al intento de controlarla y no se puede detener una vez iniciada.
    1. Dependencia psicológica. Incluye el deseo, ansia o pulsión irresistible (craving) y la polarización o focalización atencional (la actividad se convierte en la más importante al dominar pensamientos y sentimientos).
    2. Efectos perjudiciales graves en diferentes ámbitos para la persona (conflicto intrapersonal: experimentación subjetiva de malestar) y su ámbito familiar y social (conflicto interpersonal: trabajo, estudio, ocio, relaciones sociales, etc.).

Si detectas alguna señal de riesgo no dudes en ponerte en contacto con nosotros cuanto antes a través de nuestro teléfono gratuito 800 808 420. Es necesario estar muy atentos para chequear los síntomas de una posible adicción y buscar una solución urgentemente, antes de padecer daños severos.

En Guadalsalus comprobamos cada día como aquellos que acuden a tiempo a un centro y reciben la terapia adecuada pueden rehabilitarse y cambiar sus vidas. Pero también sabemos que aquellos que han tocado fondo no lo han perdido todo, sino que pueden erguirse con más humildad y vigilancia siendo adecuadamente acompañados por sus terapeutas.

 

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