Desde el Centro de Desintoxicación de Guadalsalus hemos puesto a disposición de la ciudadanía una línea de Asistencia Telefónica Gratuita A Personas Con Adicciones Y Familiares en el número 954 353 954. El objetivo es doble:

  • Numerosas personas están viendo agudizarse las consecuencias de su adicción o la de un familiar durante el confinamiento.
  • Se están incrementando exponencialmente el número de recaídas.

¿Y qué es una recaída? La adicción es una enfermedad crónica. Esto significa que una persona rehabilitada siempre es un adicto y, por tanto, siempre correrá el riesgo de cursar una recaída. Una recaída podría definirse como el impulso siempre presente en la persona adicta que le mueve a repetir los patrones conductuales y de pensamiento previos a su rehabilitación. 

Una o varias decisiones –frutos de pensamientos de un riesgo relativo– van a ir exponiendo al sujeto a un deseo de consumir cada vez mayor, hasta que se produce el consumo. Pero toda recaída es un proceso que se produce, en primer lugar, en los pensamientos, después en las emociones y, finalmente, en los comportamientos. Esto quiere decir que primero se recae en la mente, concediéndote determinadas licencias y justificaciones, después en el ánimo y, por último, consumiendo nuevamente. 

Todo ello, afortunadamente, tiene una sintomatología asociada que, si es conocida por el adicto o sus familiares, puede alertarnos a tiempo del punto en el que se encuentra quien se expone a una recaída. Veamos algunas de las principales señales de riesgo:

  • Abandono de las pautas: La persona rehabilitada ha llevado a cabo un trabajo cognitivo y un modelado conductual que se apoya en la adopción de unas nuevas pautas de vida. El primer síntoma de una recaída es el abandono de estas, incumpliendo horarios y rutinas, renunciando a los logros alcanzados y aproximándose al desorden de vida de su etapa más crítica. 
  • Labilidad emocional: El abandono de pautas genera un profundo malestar en el adicto rehabilitado que, a su vez, incrementa la ansiedad y el deseo de consumir. Ninguno de estos estados de ánimo es la consecuencia directa de ningún acontecimiento externo. La batalla se está librando dentro, no fuera.
  • Vuelven los fantasmas: Pensamientos, emociones y conducta van unidos. ¿Cómo se justifica el deseo de consumir? El adicto se victimiza, culpa a todos de su desdicha o malestar, se vuelve hipercrítico, acusa a todos de conspirar contra él o mentirle, de vigilarle, ahora es más irascible y más exigente con los demás, mientras él se concede todas las licencias…
  • Tendencia a aislarse: Una persona a punto de recaer es alguien con una fuerte tendencia a aislarse de los demás. Generalmente han trabajado en terapia las habilidades comunicativas y sociales, pero ahora vuelven a no atender el teléfono o a colgarlo cuando no oyen lo que desean, tienden de nuevo a marcharse dando un portazo… 
  • Las noches interminables: Vuelve el temido insomnio. Antes de la recaída el sistema nervioso se muestra de nuevo comprometido. No pueden relajarse ni dormir bien. Regresa la intranquilidad, las noches interminables, los miedos y pensamientos rumiantes… la ansiedad se apodera de las noches y la disforia del día.
  • Pensamientos compulsivos: Un adicto mal rehabilitado o a punto de recaer sufre de manera recurrente pensamientos compulsivos. Unos están relacionados con la imagen personal, de manera que se obsesionan con el gimnasio, el peso y, sobre todo, se sobreexponen en las redes sociales con abundantes selfies donde casi siempre aparecen solos. Otros pensamientos compulsivos están relacionados con el dinero, con el afán de ganar más y más al precio que sea y, además, aparentarlo a los ojos de todos. Necesitan disponer de grandes cantidades de efectivo y subordinan todos los aspectos esenciales de una vida equilibrada al afán por la mayor ganancia.
  • El hombre viejo: El hombre nuevo que regresó del infierno ahora se parece cada vez más al que un día consumía. Antes de la recaída vuelven a aparecer lugares de riesgo, horarios inadecuados, personas tóxicas y, como consecuencia, una batería de críticas, sospechas y desconfianzas hacia todos. 

¿Has detectado en ti o en algún familiar rehabilitado algunos de estos síntomas? 

En Guadalsalus sabemos que quienes acuden a tiempo a un centro y reciben la terapia adecuada pueden sobreponerse a una más que probable recaída. Pero también sabemos que aquellos que han recaído no lo han perdido todo, sino que pueden erguirse con más humildad y vigilancia si son adecuadamente acompañados por sus terapeutas.

Contacta con Guadalsalus. Llámanos al 954 353 954 y pide una cita. La 1ª Consulta es gratuita. En nuestro Centro de Desintoxicación sabemos cómo ayudarte.

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