Las medidas adoptadas durante el confinamiento han provocado no sólo el almacenamiento de alimentos en el hogar por miedo al desabastecimiento, sino también de bebidas alcohólicas. A casi todo el mundo parece resultarle indiferente que el alcohol sea desde hace mucho tiempo la droga más consumida en España, por delante incluso de la cocaína y el cannabis. Este hecho nos permite hablar no sólo de su amplia aceptación social, sino de una auténtica “cultura del alcohol” muy anterior a la pandemia del coronavirus. 

Lo realmente asombroso son las cifras que arroja el confinamiento por el COVID-19: el consumo de bebidas alcohólicas se ha disparado una media del 85%. 

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha publicado unos datos alarmantes. Respecto a las mismas fechas en años anteriores, el consumo de cerveza ha aumentado el 86,5%, el de vino el 73,4% y el de bebidas espirituosas el 93,4%. El consumo, además, no sólo se ha disparado, sino que continúa al alza. Estos niveles de consumo tienen varias consecuencias:

  • El consumo de alcohol no aporta nada a nivel nutricional.
  • Se trata de un compuesto tóxico para el organismo, que conlleva un consumo de 7kcal/gramo. 
  • La normalización del consumo no social de alcohol puede convertirse fácilmente en un hábito y, con el paso del tiempo y el incremento del consumo, en una adicción.
  • En estas circunstancias de estrés y conflicto emocional se multiplican las posibilidades de recaídas en pacientes que realizan tratamientos de deshabituación al alcohol y rehabilitación de sus conductas adictivas.
  • Finalmente, entre otras muchas consecuencias, diremos que las adicciones mutan, de forma que los adictos a otras sustancias ilegales más difíciles de conseguir durante el confinamiento emplean ahora el alcohol para sustituir el consumo de su droga habitual.

¿Somos realmente conscientes de las graves consecuencias de este hecho o minimizamos la importancia del consumo del alcohol debido a su aceptación social? Sin ir más lejos, en 2016, a nivel mundial, el principal factor de riesgo de muerte prematura y discapacidad entre los 15 y los 49 años fue el consumo de alcohol.

Si te preocupa las tasas de consumo de alcohol en algún miembro de tu familia o quizás llevas tiempo expuesto a sus efectos, estás corriendo un grave riesgo. Si necesitas asesoramiento, llama al 954 353 954 y pide una cita con nosotros. La 1ª Consulta es gratuita. En el Centro de Desintoxicación Guadalsalus, sabemos cómo ayudarte.

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