En el Centro de Desintoxicación de Guadalsalus afrontamos diariamente el Síndrome de Abstinencia del Cannabis. Hay quienes dudan de si realmente la marihuana es adictiva y su Síndrome de Abstinencia existe como tal. Desde nuestra experiencia no hay debate: la marihuana y el hachís producen claros síntomas de abstinencia a nivel físico y psicológico.

Como afirma la psicóloga clínica Sabrina Sánchez Quintero, “por razones de maduración cerebral y personal, la población de menos de 20 años está más expuesta a las consecuencias”, siendo así que el acceso al consumo comienza entre los 12-15 años.

Consecuencias del consumo

El Dr. David Gorelick, profesor de psiquiatría, sostiene que, al fumar cannabis, los receptores cannabinoides activan los receptores de nuestro sistema de neurotransmisión endocannabinoide. Esto afecta directamente al sistema nervioso central influyendo, por ejemplo, en el comportamiento psicomotor, la memoria a corto plazo, la intoxicación o el apetito.

Con una exposición prolongada al consumo, los efectos de los cannabinoides sobre dichos receptores endocannabioides alteran su estado. Cuando se deja de consumir cannabis, los receptores deben ajustarse al nivel normal, causando entonces síndrome de abstinencia. Por lo tanto, podemos afirmar sin ambages que los cannabinoides afectan al cuerpo tanto física como psicológicamente.

¿Cuáles son los síntomas experimentados?

Durante la abstinencia, se pueden llegar a padecer un amplio abanico de síntomas tanto conductuales como físicos. Comenzarán a aparecer en un plazo de entre 1-3 días después de dejar de fumar, y alcanzarán su punto máximo tras 2-6 días. En general, estos efectos suelen durar entre 4 y 14 días, en función de la variedad de la sustancia consumida, la cantidad, el tiempo de exposición al consumo, las condiciones biológicas y el perfil psíquico del paciente.

Síntomas: dificultad para concentrarse, dolores de cabeza, dolor de estómago, temblores moderados, problemas de sueño, sudoración, ansiedad, alteraciones perceptivas, torpeza, lentitud, cambios en el apetito (náuseas, fatiga), estado de ánimo deprimido, aumento del consumo de tabaco, irritabilidad, taquicardia y desasosiego.

En caso de no abandonar el patrón de consumo, el cannabis provoca a largo plazo una mayor dependencia, agrava el riesgo de las enfermedades respiratorias, deterioro de las capacidades cognitivas, síndrome amotivacional, incrementa la probabilidad de trastornos psiquiátricos en personas vulnerables, abandono y fracaso escolar, problemas de convivencia, irritabilidad, discusiones…

Si tu hijo está comenzando a fumar porros o quizás lleva tiempo expuesto a sus efectos, su salud está corriendo un grave riesgo. Si necesitas asesoramiento para poder ayudarle, llama al 954 353 954 y pide una cita con nosotros. La 1ª Consulta en nuestro Centro de Desintoxicación es gratuita. En Guadalsalus sabemos cómo ayudarte.

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